Este seminario necesitaba una publicación aparte, porque sinceramente fue una experiencia única y maravillosa.
Meses antes acontecía mi egreso en la universidad, mi última materia con la cual finalicé la licenciatura fue “Interpretación coreográfica del tango”. Había trabajado tanto para esa asignatura por sobre todo con la técnica de tango en mi rol interpretativo que dije “¡algo tengo que hacer con todo esto!”. Además mi mamá ya en sus años jubilatorios había comenzado a bailar tango y me dijo que quería aprender todo lo que yo sabía y que si daba unas clases de técnica seguro las llenaba. Con su impulso y mis convicciones propuse para el mes de febrero, una vez por semana, un seminario de técnica de tango femenino.
Realmente se llenó el espacio, alrededor de 40 mujeres inscriptas, porque mes de vacaciones en argentina que nadie sabe qué hacer y había muchas ganas de bailar. Conseguí un espacio que se llama “Asociación tradicionalista entrerriana de la bajada” y comencé con la difusión, a través del marketing digital y copando espacios tangueros, hablando con profesores de tango en la ciudad proponiéndoles que si sus alumnas y alumnos se inscribían podían tener un descuento por venir de parte de ellos. Fue trabajo, cabeza y convicción pero valió cada momento.
Fue una experiencia maravillosa, cargada de energía femenina y repensar de nuestro lugar en el tango. Caracterizado por lo lúdico y el cuestionamiento de estereotipos. Experimentando con imágenes, sensibilidad a la musicalidad, contacto físico, percepciones y por sobretodo diversión del buen momento.
El seminario trajo mucho revuelo en la ciudad y el las ciudades aledañas; notas de diario, entrevistas en radio y espacios culturales, más otras propuestas laborales. Maravilloso. Fue un seminario que llevaré siempre conmigo en el recuerdo.

